jueves, 19 de octubre de 2017

¿?conservar el juego¿?

¿Qué son los amigos? ¿Los elegimos?¿Qué amigos elegimos?
Los años pasan y para algunoa los amigos cambian, para otros no...en mi caso despues de un tiempo logre reencontrarme con mi amiga de la secundaria. Los años me han enseñado a escuchar a las personas, a no hacerme la tonta, a poner límites. Todos tenemos un amigo que se sobrepasa en lo que dice, que muchas veces peca de mala leche o sobrecontrolador (complejo de madre), otro que se ríe de absolutamente todo y no deja nada para momento serio o mejor dicho....será que no quiere decir nada...y el último insoportable que quiere tener siempre la razon y la ultima palabra, habrá que dejarlo salirse con la suya y esperar para ponerlo en la gillotina cuando lo veamos caer al escuchar nuestras últimas palabras de verdugo jaja.
En fin, infinidad de amistades como así personas. La lucha consiste en encontrar a tu alma gemela, a respetarla, a saber tener paciencia con sus errores. Errar es un humano. No dejar que los malos momentos y comentarioa desacertados arruinen amistades de recreos y adultez es dificil e importante. Me pregunto yo hasta que punto dejamos que el otro hable, cuando tenemos que decir lo que nos pasa...las verdaderas amistades se construyen en silencio o peleando, o ambas? Porque si no peleamos a lo mejor terminemos siendo como dos paralelas que nunca se cruzan ni se conocen.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Diarrea verbal. "Las personas felices no tienen historia", S.B.

Creando el blog me acordé que había hecho uno hace mucho tiempo el cual no puedo encontrar, y si mi memoria no me falla tenía el mismo nombre del que acabo de crear. Creado por necesidad de escribir, de relatarme, y de compartirlo. A lo mejor nadie lo lea, pero mejor sentir que escribo a alguien. Una forma de sentirme viva, y que vivo. Volviendo a los recuerdos, hace un rato abrí mi fotolog, abandonado, y encontré una foto de pink floyd ( me parece que de la tapa del cd de "the wall"), y pensé que cararota. O sea, no escuchaba mucho pink floyd, me gustaban unos temas como "money", mejor dicho me encantaba- el sonido de las monedas al principio y la letra era alucinante al menos en lo que podia percibir del estribillo jajja, solía bailarlo en la cocina-, también me gustaban otros conocidos como another break on the wall, otro que empezaba tocando unas campanas, me encantaba ese también. Pero a decir verdad nunca incursioné mucho en la bando, aún no lo hice, pero repito la piba cararota, chamuyera publicaba la foto. Una careteada. Y al mismo tiempo en aquella época me acuerdo que detestaba a las personas que decían que les gustaba una banda cuando en verdad sólo habían escuchado un tema solo, y encima el más conocido. Los detestaba, y decían: "ay, me encanta esa banda" (escucharon un tema gente). Mirandolo pasado el tiempo me suena un poco intolerante de mi parte, aunque lógico ojo. Lo ilógico era que yo publicase esa foto de pink floyd. 
  Bueno eso fue una reflexión del momento que quería contar. (no es acaso detestable esas personas que vocalizan todo el tiempo lo que acaban de hacer, lo que están haciendo, o lo que van a hacer). También es insoportable una persona, he aquí, que se autocritique tanto al menos en estos minutos pasados. Igual lo veo como una costumbre que necesito practicar en extremidad, y creo que con el tiempo se va a ir desvaneciendo, con el fin de que brote cuando sea necesario-no todo el tiempo-. A lo que voy, que va a ir menguando la necesidad.
 Tema a parte, hoy volvía de hacer una carga virtual. Era de noche ya. Y de repente se me aparece un tipo en la oscuridad, para colmo aparece de la nada y no puedo doblar en una esquina o hacerme la pendeja asustada para correr, ajjajaa, no, no era una chance. Lo único que tenían al alcance de la mando en un bolsillo eran mis llaves, matanga. Una mezcla de miedo, y con unas cagas de correr terribles. Los pasos siguen la inercia del movimiento, y poco a poco nos vamos cruzando hasta que estamos a un metro de distancia. Yo observando al hombre, atenta a cualquier movimiento, y él con la cabeza mirando el suelo usando gorra. Y atina a decir un firme "hola", ronco y hasta melancólico o cansado, me pareció. Devuelvo el saludo con sorpresa y una sonoridad masculina. Cada uno sigue su curso. Mi corazón se trasladó a mis oídos, estaba allí, lo podía oir. Aceleradisimo. Sigo camino, reprochándome de forma exagerada mi paranoia. Mirándolo ahora, me parece comprensible mi miedo. Lo que sí fue paranoia fue mi persecuta el resto del camino, cualquier ruido me hacía saltar el corazón. Por suerte home sweet home, he llegado.